¿Tu casa está en México?
La póliza tendría que salir de una institución de seguros mexicana, así que esto se pregunta primero.
¿En qué franja de edad caes?
De la franja dependen la prima y el techo de suma asegurada que se puede pedir.
¿Fumaste durante el último año?
Es un dato de salud y la LFPDPPP lo considera sensible; puedes saltarlo sin que pase nada.
¿Quién cobraría la suma asegurada?
Es la designación de beneficiarios; se escribe en la solicitud y se puede cambiar después.
¿Cuánto quieres dejar cubierto?
Es lo que se le solicita a la institución; ella puede proponer otra cifra al revisar las respuestas.
¿Con qué frecuencia quieres pagar la prima?
Fraccionar el pago trae un recargo, y por eso el total del año no es el mismo en todas las opciones.
¿Qué tan pronto quieres resolverlo?
Nos sirve para saber si el agente te busca de inmediato o te deja ver las cifras con calma.
¿A qué hora te cae bien la llamada?
La atención es de lunes a viernes; si contestas fuera de ese horario, la llamada se agenda para el siguiente día hábil.
¿A qué número te marcamos?
Nombre, correo y un teléfono de diez dígitos. Nada de CURP, RFC ni cuentas de banco.
Listo. Esto es lo que quedó anotado
Un agente de seguros con cédula vigente marca al número que escribiste, dentro del horario de atención. Él pide las cotizaciones; cada institución de seguros resuelve por su cuenta si acepta la solicitud y con qué suma asegurada.
¿Algo salió mal? Vuelve a empezar: no se guarda nada a medias.